Entidades gestoras de la Seguridad Social

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Es posible, sin embargo, separar la relación entre el Estado o las entidades gestoras de la Seguridad Social y las personas protegidas, de la relación entre estas entidades y las personas obligadas a aportar o cotizar, puesto que la obligación de suministrar las prestaciones no está condicionada a la obligación del aportante de pagar las cotizaciones como en el seguro privado.

Si el aportante la incumple o la ejecuta tardía o parcialmente, será de responsabilidad de la entidad acreedora perseguirlo administrativa o judicialmente para compelerlo al pago, sin que el beneficiario deje de recibirlas prestaciones.

El derecho a la Seguridad Social en el Perú.

La Constitución ampara este derecho en los términos siguientes: “El Estado reconoce el derecho universal y progresivo de toda persona a la seguridad social, para su protección frente a las contingencias que precise la ley y para la elevación de su calidad de vida.” (Art. 10°). Aunque este artículo reconoce el derecho de todos a ser protegidos por la Seguridad Social, condiciona su aplicación a la discrecionalidad del Congreso de la República en cuanto a su extensión progresiva y a los riesgos a ser cubiertos.

Corno lo veremos después en este Capítulo, sólo goza del derecho a la Seguridad Social una parte pequeña de la población, y, en la práctica, las prestaciones a través de las cuales este derecho se realiza están muy lejos de las reglas conforme a las cuales deben suministrarse.

Sección 3

Los principios de la Seguridad Social

48.— Noción.— La doctrina ha señalado algunas orientaciones que surgen del contenido y la práctica de la Seguridad Social, a las que ha denominado principios, los cuales, una vez identificados, vuelven al plano de la legislación para dotarla de más amplitud, profundidad y coherencia. Estos principios son, por así decirlo, los preceptos de base de la Seguridad Social.

Podrían ser divididos en dos grupos: los relativos a las prestaciones en sí, y los concernientes a la organización de la Seguridad Social Entre los primeros se hallan los de universalidad, internacionalidad, integralidad e igualdad; y, entre los segundos, los de solidaridad, unidad y autonomía.

Principio de universalidad.

Consiste en la tendencia a suministrar las prestaciones de Seguridad Social a todas las personas. Si bien en los países capitalistas, en los que hay profundas diferencias de ingresos, se podría argüir que las personas con mayor poder económico no requieren la protección de la Seguridad Social, esta aseveración no desvirtúa el carácter esencial del derecho a ésta, consistente en su pertenencia al ser humano.

Si esas personas desean abstenerse de recibir las prestaciones de la Seguridad Social es también su derecho hacerlo y acudir a entidades o personas privadas para reemplazarlas. Además, con la fijación de ciertos límites se podría excluir de la protección a grupos de diversa magnitud.

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