Gastronomia

Extremadura, la gran desconocida hasta el momento, viene pisando fuerte, reflejo de ello es la inclusión de esta comunidad autónoma española en la prestigiosa revista de viajes Lonely Planet, que la incluye como uno de los diez mejores destinos de Europa 2016.

De modo que con ello, por fin se desintegra la errónea idea que tienen muchas personas sobre esta tierra. Quienes la conciben como llanuras desérticas deben saber que Extremadura alberga multitud de sierras, montañas, valles y mucha, mucha agua en sus ríos, pozas, pantanos, playas artificiales… Características de una gran desconocida que además de ofrecer al viajero paisajes inéditos, contiene monumentos arquitectónicos inigualables como vestigios prehistóricos, construcciones romanas en perfecto estado, ciudades medievales declaradas Patrimonio de la Humanidad, y mucho más.

Y qué decir de la gastronomía extremeña, tierra donde proliferan empresas como Embutidos Mateo, artesanos en la elaboración de todo tipo de productos ibéricos que cuentan con la mejor materia prima: el cerdo criado en montanera en las espectaculares dehesas extremeñas. Características con las que realmente es complicado competir.

Sus productos gastronómicos son elaborados artesanalmente, como antaño, cuyo secreto de fabricación ha ido pasando de generación en generación, propiciando la consecución de productos de una gran calidad como son sus exquisitas paletillas de bellotas, jamones, lomos…  Todo ello elaborado con la mejor materia prima.

Lo que para muchos podrían denominarse productos gourmet, para los extremeños son alimentos cotidianos que llenan sus despensas.  La popular frase “de la huerta a la mesa”, es una realidad entre la gente de estos pueblos y ciudades. Privilegiados que tienen al alcance de sus manos productos únicos, de inigualable calidad y totalmente naturales.

Sólo en Extremadura se puede degustar de forma cotidiana alimentos como quesos artesanales de cabras, cuya elaboración contempla desde la propia crianza de los animales en las mejores condiciones imaginables, controlando todos elementos de la producción con el fin de conseguir un producto único como pueden ser los Quesos El Majadal, fabricados artesanalmente, como toda la vida.

Estas son sólo algunas de las virtudes que tiene Extremadura, a las cuales hay que añadir el carácter afable de sus gentes, lo que hace a esta tierra ser un lugar idílico donde vivir. Todo aquel que viene a Extremadura, vuelve a Extremadura.

Cultura, festejos, gastronomía, naturaleza, en simbiosis perfecta convierten a Extremadura en un lugar único. Hasta el momento, gran desconocido por descubrir. Tierra que alberga infinidad de tesoros al alcance de todos, y que aun, hoy en día solo lo están disfrutando algunos privilegiados.

Paisajes de ensueños, costumbres ancestrales, alimentos incomparables, conviven a la perfección con tecnología, grandes urbes, civilización. Rústico y urbano de la mano consiguen sacar lo mejor de una tierra, de sus habitantes, y por qué no, de sus visitantes.

En nuestro blog hemos escrito los siguientes artículos sobre Gastronomia: